Ella está en el horizonte. Camino dos pasos y ella se aleja. Nunca deja que la alcance. ¿Para qué sirve, entonces, la utopía?...para caminar.

martes, 3 de noviembre de 2009

No he podido


No he podido. Creo que ya lo he intentado casi todo. Ni la comida, ni la bebida, ni siquiera el juego. Sigo esperando a emborracharme de vicio, a explotar de adicción. A veces me asusto por desear tanto, algo tan horrible. Pero me gustaría que me cegara el alcohol, que por mi cabeza sonara constantemente la música repetida de la máquina tragaperras.
Podría buscar ayuda profesional, alguien con quien hablar, que me orientara en mi futuro. Podría buscar un grupo de apoyo, gente como yo. Decir en voz alta: "me llamo Lorena y soy adicta". Seguro que vería miradas de consuelo, de empatía e incluso pena. Por dentro sentiría entonces, esa indescriptible emoción que se siente cuando sabes que existen personas que te comprenden, que han estado en tu misma piel. Entonces, sonreiría ante la fragilidad que me caracteriza y vería que no estoy sola, que hay quien sufre como yo. Y quien sale adelante.
Pero no he podido. Resquebrajo mi cabeza buscando nuevas cosas que probar. Sin embargo, dudo que haya droga tan fuerte como la del roce del cuerpo, como la de la ilusión de un encuentro, como la de imaginar que existe la otra parte de ti, esa que te falta para poder sentirte totalmente llena por dentro. La otra mitad perfecta o imperfecta, según se mire.
No he podido hacerme adicta de esas drogas blandas. No he podido. Es difícil encontrar algo tan adictivo, tan corrosivo, tan inefable, tan doloroso, tan eclipsante, como el maldito amor.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Reinventar(me)

A ratos me canso un poco de mí misma. Supongo que nos pasará a todos. Otra vez la misma cara en el espejo, de nuevo la misma ropa e incluso, los mismos retos. No lo puedo negar, me da miedo el aburrimiento. Es corrosivo. Peligroso.
Hace mucho que no escribo. Creo que lo que pasaba es que siempre escribía lo mismo. O quizá era el fondo negro. Por eso lo he cambiado a morado, para tener otro color.
Yo, yo y yo. Qué cansina. Si por lo menos fuera algo interesante...lo entendería, pero no hay nada tan interesante como para hablar de ello a todas horas (y si hay algo, que alguien me ilumine).
Por eso quiero adelantar un poco de trabajo antes de que acabe el año. Con eso de que siempre escribo una lista de cosas que quiero conseguir...creí de suma importancia empezar ahora mismo. Reinventarse o morir decían, ¿no? Pues manos a la obra.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Preguntas sin respuesta

Últimamente escucho, de boca de unos y otros, una pregunta que nos turba. ¿Quién soy? Nos preocupa realmente saber nuestra identidad pero, otra cuestión sería, ¿cómo puedo saberlo? ¿Tenemos que pensar que somos lo que los demás ven?, ¿acaso sólo lo sabemos nosotros? ¿Es imposible saberlo?
Soy incapaz de dar una respuesta. He visto a gente llorar por sentirse perdido dentro de sí mismo, gente que llora por no quiere ser quién es.
Creo que la mayoría de las veces sabemos quiénes somos. Lo difícil es aceptarlo. Aceptar nuestra humana imperfección.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Regresión

A veces deseo, con una fuerza que me asusta, volver al pasado. Ahora que veo las consecuencias de mis actos, ahora que sé lo que venía después de decidir. Pero nada es tan fácil, mucho menos la vida. Por eso pienso y repienso lo que voy a hacer, con la esperanza vana y falsa, de que de esa manera, no me equivocaré, no haré daño a nadie y podré mirar atrás sin ningún remordimiento, sin pena, orgullosa de mí misma.
Sin embargo, por más vueltas que le doy, en ocasiones no hay forma de no herir a otros, o incluso, de no herirme a mí misma.
Es la única pega que puedo achacarle a decir la verdad.