Ella está en el horizonte. Camino dos pasos y ella se aleja. Nunca deja que la alcance. ¿Para qué sirve, entonces, la utopía?...para caminar.
lunes, 3 de septiembre de 2007
Agonía
No deja de existir por no hablar de ello. No deja de doler aunque cierre los ojos. No pasa, está encerrado en su habitación. No mejora, ni empeora, ni respira, ni llora...espera, pero no sé qué.
3 comentarios:
HOLA! me da gusto q hayas dado con mi blog y asi yo con el tuyo.....
hermoso escrito....creeme q me ha pasado :(
q tengas bonito día!
Tal vez espera que hables de ello, y si abres su habitacion y lo liberas, solo asi, tal vez...se esfume en el viento.
Me gusta mucho, mucho!!
Encerrada. No quiere salir. Creo que solo está esperando a que habrás la puerta y la dejés marchar.
Un saludo Lorena =)
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