Recuerdo este día, varios años atrás, con tarta, chocolate y velas. Hoy he tenido chocolate, aunque he echado de menos la tarta y soplar las velas para pedir un deseo imposible. La tecnología me invade; setenta amigos me felicitaban vía tuenti, otros más tradicionales llamaban por teléfono.En el fondo, sólo es un día más; una excusa para reunirme con la gente que quiero para pasarlo bien.
Sin embargo, dentro de mí algo se remueve. Hace nada y menos tenía quince años, estudiaba en el instituto y me enamoraba por primera vez. Hace nada y menos me enfrentaba con la selectividad y, peor aún, con la difícil decisión de elegir qué quería hacer con mi vida. Hace poco celebraba mi mayoría de edad, ya podía ir a la cárcel.
Hoy, para variar un poco, quiero celebrar que vivo, que estoy aquí, soy testigo, cómplice, protagonista, víctima, habitante...proyecto de muchas cosas, ser humano. Nunca está de más resaltar el pequeño detalle de que el tiempo vuela, y yo con él.


