Ella está en el horizonte. Camino dos pasos y ella se aleja. Nunca deja que la alcance. ¿Para qué sirve, entonces, la utopía?...para caminar.

martes, 15 de enero de 2008

Y no quiero, no


No quiero ser lo que odio. No quiero convertirme en un ser que corrompe. No soy frívola, ni astuta, ni malévola, ni hipócrita. No, no y no. Y no lo seré. No lo seré porque no quiero serlo.

3 comentarios:

Juan Cosaco dijo...

Con un par de narices se consigue todo; todo lo que quieras de verdad, incluido el ser tú misma.
Salud!

Cálida Brisa dijo...

El ser tu misma es solo trazarte una linea y no apartarte de ella.
No te maltrates diciendote esas cosas que tu no eres ni seras( lo sé de buena tinta).
Un besito


Muy bonito el corazón aunque sea de piedra, te lo copié.

JuanMa dijo...

Y me encanta que seas así...

No cambies, ¿eh?

Besos.