Ella está en el horizonte. Camino dos pasos y ella se aleja. Nunca deja que la alcance. ¿Para qué sirve, entonces, la utopía?...para caminar.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Mi corazón




Sé que está ahí; sé que late y me permite vivir. Creo conocerlo pero sé que guarda mil secretos, muchos más de los que yo puedo recordar. Sé que es fuerte, porque lo han roto pero él, recio, se regeneró, volviéndose de piedra. Una piedra falsa que derramaba sangre y lágrimas. Luego, de nuevo magia e ilusión; traciones que le volvieron de hielo y personas que derritieron el frío para llenarlo de luz. Ahora creo que brilla muy intensamente, aunque de vez en cuando, me confunde y gira muy rápidamente, haciéndome temblar. Pero son los riesgos que se corren cuando dejas hablar a tu corazón...

6 comentarios:

niyah dijo...

Déjalo hablar, pero de vez en cuando también tienes que escucharlo ;)

Un besote!!!

alba-dj dijo...

La cancion dice...Due�o de un corazon solitario, preferible a un corazon roto...

Pero para ser amado o amar, se requiere ser due�o de un coraz�n roto,, �o no?


saluditos ;-)

vaiven dijo...

Hola Lorena, recién descubro tu blog y es una sorpresa. Coincidimos en muchas cosas. Esas tareas cotidianas que colgaste hace tiempo pertenecen a una buena amiga mía que conocí en el taller de escritura y que escribe cosas bien ricas. Ese 'fragmento cotidiano' tiene su origen en un poema de Amalia Iglesias que te pego ahora porque sé que te gustará. Me encantará seguir leyéndote y compartiendo instantes contigo.
Besos

vaiven

TAREAS COTIDIANAS


Velar toda la noche para ahuyentar a los vencejos.
Enumerar las criaturas que brotan en las hogueras.
Recoger la cosecha de nubes que hayan madurado.
Arrullar las flores que se deprimen al crecer.
Descifrar las huellas de los caracoles calígrafos.
Regar la senda de las babosas
para que puedan regresar a casa.
Recolectar la nieve del próximo invierno.
Enderezar los surcos del poema.
Injertar las horas que se van secando.
Limpiar los abalorios del atardecer.
Doblar los sueños suavemente
en el armario de las sábanas limpias.
Edificar una casa donde el tiempo no cicatrice.
Reconocer los verbos necesarios
para cerrar paréntesis en las sombras vacías.
Sentarme junto a ti al sol todas las tardes,
atravesar contigo
los valles de todos los silencios.
Confiar en los lugares donde se crecen las palabras.
Limpiar las malas hierbas alrededor de la ausencia.
Tejer con mil colores la vida de esperarte.
Escribir tu nombre muchas veces
con los ojos cerrados
sobre el musgo que guarda nuestros besos.


Amalia Iglesias Serna.

Juan Cosaco dijo...

Merece la pena arriesgarse, si es el corazón el que te lleva; claro que a veces nos pueden las hormonas...
Salud!

Miguel dijo...

palabras de toda vida tiene esos trocitos que debes saber escuchar pues ...

'La cabeza tiene dos orejas
El corazón solo una
Esta oye con certeza
Las otras solo oyen dudas'

,cual hermoso es mi abrazo.

Anónimo dijo...

Mi corazón ...

(U)