Ella está en el horizonte. Camino dos pasos y ella se aleja. Nunca deja que la alcance. ¿Para qué sirve, entonces, la utopía?...para caminar.

jueves, 11 de enero de 2007

Cinco años de Injusticia: Guantánamo

Para la Libertad


Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad, siento más corazones
que arenas en mi pecho dan espuma a mis venas;
y entro en los hospitales, y entro en los algodones,
como en las azucenas.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada,
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñaran aladas de savia sin otoño,
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida;
porque soy como el árbol talado que retoño:
aún tengo la vida.

Miguel Hernandez


Amnistía Internacional
http://web.amnesty.org/pages/guantanamobay-index-esl

1 comentario:

Los pasos que no doy dijo...

Un blog precioso, en la forma y en el fondo.

Encantada de haberte encontrado, Lorena¡ (y gracias por dejar en tu bello espacio mi nombre)

Una flor (y una sonrisa)