Ella está en el horizonte. Camino dos pasos y ella se aleja. Nunca deja que la alcance. ¿Para qué sirve, entonces, la utopía?...para caminar.

jueves, 12 de marzo de 2009

Distancia


La distancia es humo. Densa, infame, gris, también efímera. La distancia no es más que un camino: corto o largo, a veces, simplemente depende del destino. Temo, y no sé muy bien por qué, hacer eterna la distancia; cambiar el sendero, tomar atajos. A veces cuesta mucho llegar al final del trayecto, pero merece la pena recorrer esos kilómetros, esos metros, esas calles, si encuentras alguien con quien compartir tiempo y sueños sea tan natural como los miedos.
Es muy fácil crear acantilados, elevar la colina y convertirla en Himalaya.
Estoy al otro lado del humo, y la certeza de que tú estás me hace sentir que entre nosotros, mientras haya confianza y cariño, nunca habrá distancia.

4 comentarios:

Tormenta dijo...

Distancia, dime que te he hecho distancia,que no dejas de cegarme, te empeñas en lastimarme, y a matarme de dolor...

Un saludo,

T

El búho rojo dijo...

Muchas más veces de lo que creemos, la distancia no son los kilómetros, si no el silencio...

Un beso

susana dijo...

Las distancias son tan largas o tan cortas como nosotros queramos hacerlas... Prefiero siempre las cortas...

Nanny Ogg dijo...

La distancia puede acercar más que la cercanía... sé de qué hablo...

Besos