Ella está en el horizonte. Camino dos pasos y ella se aleja. Nunca deja que la alcance. ¿Para qué sirve, entonces, la utopía?...para caminar.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Agotada

Me cuesta aceptar que no puedo cambiarlo todo. Desde las guerras que se llevan por delante tantas vidas, hasta las simples decisiones con las que no estoy de acuerdo. Tampoco puedo cambiar los sentimientos ni los propios ni los ajenos. La suerte muchas veces no está a mi favor, o las dichosas circunstancias me juegan malas pasadas. Aunque sea reticente a creer en el destino y todo eso...a menudo miro las palmas de mis manos intentando descifrar las líneas enrevesadas que alguien dibujó en mí.
Este caos me hace daño. Me gustaría saber cómo controlarlo, cómo evitar que me doliera tanto. Parece que aunque quiera, no puedo endurecerme. Es sólo una apariencia que, aunque muchos crean, no es cierta. La garganta se me cierra, no me salen las palabras. No sé qué quiero decir, porque en ocasiones, no sé qué ocurre dentro de mí. Supongo que nos ocurrirá a todos. La vida misma me supera, rebosa mi embalse y se descontrolan todas mis emociones. Y lo peor, es que observo impasible cómo me ahogo, esperando una mano que me sujete, una voz que me descifre o, encontrarme a mí misma a la vuelta. Más capaz, menos sensible, más realista, menos frágil.
No, no puedo cambiarlo todo, no puedo controlarlo todo, no puedo evitar que las cosas me hieran, ni tampoco no herir. Pero sí puedo mirarlo frente a frente y no pecar de ingenua.

8 comentarios:

Karla Preciado dijo...

Supongo que todos nos descolocamos de alguna forma, todos miramos hacia dentro sin comprender demasiado y a veces permanecemos a flote esperando que alguien llegue a explicarnos de una vez por todas qué somos, y hacia dónde somos.

Saludos.

Alexandra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alexandra dijo...

Esperar una mano amiga es lo peor que puedes hacer, pues eso te da esperanza y la esperanza en algo horrible, algo que nos mantiene entre la vida y la muerte, como moribundos en busca de medicina, de sanidad.

profilactico_xxl dijo...

cuanto sabes de ti y lo que te queda por descubrir...!!! jejeje

AMYLOIS dijo...

me parece haber escrito yo este post amiga. me siento así tal cual lo cuentas.

JuanMa dijo...

Pues no sé... Yo creo que, ya que no podemos cambiarlo todo, es mejor al menos conservar esa ingenuidad, esa inocencia.

Besos poco realistas.

Esther dijo...

Hola muy buen blog te paso el mio para q lo visites cuando puedas! ;) http://estherysonya.blogspot.com/

desahogandome dijo...

Pues yo opino que sí se pueden cambiar los sentimientos, abriendo los ojos y el corazón por igual cada momento... y que la lógica y la razón calmen cualquier pensamiento de culpa o vergüenza ajenas.

un saludo.