Ella está en el horizonte. Camino dos pasos y ella se aleja. Nunca deja que la alcance. ¿Para qué sirve, entonces, la utopía?...para caminar.

martes, 10 de noviembre de 2009

Apatía


Sin energía para gritar ni para llorar. Ni habitante del cielo o el infierno, parece que navego en una dimensión paralela, solitaria e inmune. Busco palabras que escapan de mis manos. De mi boca sólo salen suspiros y, cuando me miro al espejo, hay días que no me reconozco. Miento tan bien que ni yo misma me creo. Puede que, una noche, mientras dormía, alguien se colase por mi ventana y me mordiera, cual vampiro, quitándome la vida que fluía por mis venas.
Ahora soy ese fantasma gris que recorre los pasillos polvorientos de una vida prestada. Necesito despertar de esa absurda apatía. Reír a carcajadas, enfadarme y gritar todas las palabrotas que me negué a pronunciar porque no estaba bien decirlas. También llorar como una niña desconsolada, por todo aquello que echo de menos, por lo que me hace daño. Y querer, querer tanto, tanto, que vuelva a ser todo aquello que se ha llevado el viento.

5 comentarios:

desahogandome dijo...

Empieza tu canto desgarrado pero acaba envuelto de esperaza ofreciendo soluciones. Ahora toca ¡manos a la obra! se supone.

Preciosos negros, blancos y todos los matices de grises...

voy a seguir leyendo más abajo, a ver qué encuentro.

un saludo.

AMYLOIS dijo...

Una vez más. Así mismo....


Besos y abrazos.

Nanny Ogg dijo...

Cuando se siente la necesidad de escapar de la apatía es que estás a punto de liberarte de ella...

Besos

Esther dijo...

Como siempre..pasaremos a visitarte, buenas letras.

Actualizamos el Blog esperamos q nos visites! ;)

http://estherysonya.blogspot.com/

susana dijo...

Me duele que te sientas así... ¡Grita! ¡Dí esas palabrotas que te vienen a la boca! ¡Busca algo que te haga reir a carcajadas! ¡Libérate! ¡Pon música y salta!