Ella está en el horizonte. Camino dos pasos y ella se aleja. Nunca deja que la alcance. ¿Para qué sirve, entonces, la utopía?...para caminar.

domingo, 27 de abril de 2008

Pastillas contra el dolor


He estado malita en un fin de semana interminable, lleno de dolores, punzadas y ganas de dormir para que todo pasase como la pesadilla que fue. A mi lado, la gente que me quiere, preparándome el desayuno, arreglando el desastre de cuarto en que vivo, llamándome a cada rato para saber si mejoraba, esperando conmigo los resultados en un blanco hospital. Todo pasó por fin, sonrío, pero, en mi interior, se me clavan las imágenes: viejecitos solos en rígidas sillas, miradas que caen al vacío de la honda soledad, niños que tienen cuerpos de mayores, llorando porque les duele. El dolor, ese dolor físico, a veces menos terrible que el del corazón, desde luego: que puede aliviar una pastilla, que puede depertarte por la mañana con ganas de llorar, que puede hacerte caer al suelo, rendido y sin fuerzas. Cómo duele. Y cómo duele no tener a nadie que te ayude cuando te duele, cuando buscas un apoyo y encuentras el aire, cuando esperas que te llamen y nadie espera contigo.

Soy una privilegiada, lo sé. La vida me lo demuestra todos los días. Para todas esas soledades, que me rompen el alma cuando imagino sus noches de ausencia y silencio, para todas, un abrazo como este, que calme todos los dolores...

10 comentarios:

John Doe dijo...

hola cariño!

trankila. mi finde no ha sido nada bueno tampoko pero yo estoy bien.

un besito, ya hablaremos mua2

Juan Cosaco dijo...

jo, yo estoy algo chof por las alergias, pero lo tuyo es más grave.
Ánimo y salud!!

desahogandome dijo...

Gracias por compartir tus momentos tan privilegiados, tanto que casi dan envidia. Aunque me gusta más la felicidad que la envidia.

un saludo

El búho rojo dijo...

Me alegro de tu mejoría

Es fácil ver la "normalidad" en el mundo en que nos movemos, y dificilmente nos cuesta aceptar que alquien a quien queremos, esté enfermo, atado de por vida a una silla de ruedas, necesitando de nuestra ayuda, de nuestro cariño, de nuestro tiempo... y más difícil tal vez, es pensar que también podemos ser nosotros...

Genial el abrazo que comparto contigo.

fire dijo...

sin duda..este post es una pastilla que cura dolores....
ese balsamo para lso que nos sentimos pachuchos...y somos tan afortunados como tu....
nos quejamos de vicio querida amiga...
un beso...y recuperate fenomenal...vale?

Isabel dijo...

Amiga,espero que todo hay pasado definitivamente,pero un simple paseo por los hospitales nos hace valorar la normalidad de esas "pequeñas grandes cosas" que nos rodean.Mejoría para todo el que la necesite y compañia para todos los que necesiten también un hombro amigo.Un beso grande para ti y otro abrazo de oso Lorena.Cuídate bien,mujer..

Elena dijo...

Otro abrazo enorme para ti, para que te restablezcas pronto. Tus palabras siempre están cargadas de belleza, y nos hacen recordar lo afortunados que somos al poder sentirnos acompañados. Cuando uno está enfermo la soledad puede hacer mucho más daño.

Un beso

Petitabruixa dijo...

Hola !

Has recibido un "Premio Dardo". Pasa por mi blog para recogerlo !!!

Besos !!!

Lili,-)

Álex dijo...

Espero que ya estés recuperada.

Conocer el dolor significa acordarnos de los que lo sufren y no tienen quien los acompañe. Y descubrir el amor profundo que puede nacer del encuentro.

Un beso grande.

El callejón de los negros dijo...

Hace tiempo que no veía ni me emocionaba ante una foto tan tierna.

Y el texto... gracias a la vida que me ha dado tanto... bello, si muy bello. Enhorabuena.

Saludos
Antonio